Para ser clase media en CABA son necesarios 2,4 millones de pesos por mes
Los datos sobre las diferentes canastas que surgen del IPC porteño se cruzan con una economía con una fuerte caída del consumo y de la actividad industrial, y con espectavias de repunte de la inflación, la combinación menos deseada.

Una familia tipo de la Ciudad de Buenos Aires, integrada por dos adultos y dos menores, necesitó en abril ingresos de por lo menos $2.384.515,14 para ser considerada de clase media. El umbral subió 1,78% respecto de marzo, por debajo de la inflación general porteña, que fue de 2,5%.
El mismo hogar necesitó $1.513.033 para no ser pobre y $821.208 para no caer bajo la línea de indigencia, según las canastas informadas por el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires. La Canasta Básica Total aumentó 1,56% mensual y la Canasta Básica Alimentaria, 0,78%, también por debajo del IPCBA general.
Contexto adverso
El dato social aparece en un contexto macroeconómico menos favorable. Según el relevamiento mensual de Focus Economics, bancos y consultoras privadas empeoraron sus proyecciones para 2026: esperan menor crecimiento, más inflación y una recuperación más débil del consumo. El informe atribuye el deterioro al bajo desempeño de sectores vinculados al mercado interno, como construcción, hotelería, industria manufacturera, comercio y administración pública, pese al impulso de la producción agropecuaria y energética.
Las consultoras recortaron su previsión de crecimiento del PBI de 3,2% a 2,9% para este año. También ajustaron a la baja la producción manufacturera, el consumo privado y la inversión. La industria crecería apenas 1,5%, el consumo privado 2,4% y la inversión fija 3,8%. A su vez, la proyección de desempleo subió a 7,3%, aunque todavía quedaría por debajo del 7,5% registrado a fines del año pasado.
En inflación, el mercado corrigió hacia arriba. Focus Economics proyecta una suba de precios de 28,2% punta a punta para 2026 y una inflación promedio de 30,4%. El informe identifica como factor de presión el aumento internacional de la energía, aunque señala que la contención del gasto público y la menor restricción a las importaciones podrían limitar parte de esa dinámica.
El punto más favorable sigue siendo el sector externo. Las consultoras esperan que las exportaciones crezcan 10% este año y proyectan un superávit comercial de US$15.600 millones en 2026. Con ese ingreso de divisas, no anticipan un salto brusco del dólar: estiman un cierre de año en torno de $1.686,70, alrededor de 20% por encima del mayorista actual.
La consultora Oxford Economics fue más cauta que el consenso: mantuvo su previsión de crecimiento en 2,4% para 2026 y proyectó una inflación promedio de 34,7%, por encima de la media de mercado. También advirtió que una caída en la aprobación presidencial podría generar salidas de capitales antes de 2027 y presionar sobre el peso.



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