Debilitado políticamente, el Gobierno busca recomponer su imagen en el Congreso
El oficialismo intentará sesionar esta semana en las dos cámaras, pero la necesidad de reconstruir acuerdos con gobernadores y bloques aliados lo obliga a moderar su agenda. Mientras busca aprobar dos proyectos de Javier Milei en Diputados, posterga la Ley Hojarasca y no consigue los votos para eliminar las PASO.

La negociación por las zonas frías y cálidas, los reclamos provinciales y el creciente clima electoral condicionan tanto las leyes económicas como la reforma política. La alternativa que gana terreno es mantener primarias abiertas, pero solamente para los partidos que tengan internas.
Después de la derrota sufrida con la Ley de Tierras, el Gobierno intentará recuperar la iniciativa parlamentaria con una doble sesión. Diputados sesionaría el miércoles para tratar Inocencia Fiscal II y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Martín Menem asegura contar con el respaldo del PRO, sectores de la UCR y bloques provinciales.
Ese acompañamiento tiene un costo político: el oficialismo incorporó proyectos reclamados por sus aliados, como la reducción del IVA para la fécula de mandioca y varias declaraciones de capitales nacionales. También podría aceptar una composición más federal del directorio del Banco Central. La estrategia es conceder iniciativas menores para garantizar la aprobación de las leyes prioritarias de Milei.
En el Senado, Patricia Bullrich actuaría con mayor prudencia. Para la posible sesión del jueves propone un temario de baja conflictividad, integrado por 67 pliegos judiciales y seis tratados internacionales. La Ley Hojarasca de Federico Sturzenegger, que deroga unas sesenta normas, quedará postergada hasta alcanzar un entendimiento con los aliados e incorporar proyectos provinciales, como la regulación del mercado de carbono.
El mismo problema atraviesa la discusión por las PASO
La eliminación de las primarias tampoco reúne los votos necesarios. El Gobierno quiere presentar un único candidato presidencial —Javier Milei—, pero los gobernadores y partidos aliados necesitan algún mecanismo para ordenar sus propias internas y alianzas.
La utilización de colectoras, considerada inicialmente por el Ejecutivo, encuentra resistencia provincial. Por eso gana terreno el proyecto del radical Eduardo Vischi: mantener primarias abiertas y simultáneas, pero no obligatorias para los partidos que no tengan competencia interna.
Otra posibilidad es suspender nuevamente las PASO sin eliminarlas definitivamente. Los gobernadores consideran que las primarias les permiten movilizar sus estructuras y resolver candidaturas, especialmente en provincias pequeñas donde cualquier modificación puede alterar los equilibrios locales.
Zona Fría complica toda la negociación
El régimen de Zona Fría continúa trabado en el Senado por la resistencia de radicales vinculados con Alfredo Cornejo y Maximiliano Abad. Aunque Diego Santilli acordó con los gobernadores del Norte la creación de subsidios para zonas cálidas, todavía no consiguió los votos para reducir los beneficios de las regiones frías.
Esta disputa puede afectar no solamente la reforma energética, sino también las leyes económicas y la eventual reforma electoral. Los diez senadores radicales son determinantes y algunos gobernadores perjudicados podrían condicionar su acompañamiento.



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