El ex presidente Alberto Fernández, quien fue Superintendente de Seguros de la Nación durante los seis años del primer mandato de Carlos Menem, se presentó a indagatoria ante el Juez Federal Julián Ercolini y debió dar explicaciones acerca de los chats en los que se compromete a “ocuparse” de los negocios que Héctor Martínez Sosa mantenía con el Estado, en ese caso en particular con Cancillería; hubo momentos de alta tensión durante la indagatoria
Cuando el fiscal Carlos Rívolo le exhibió los chats que mantuvo con su secretaria María Cantero, en los que Fernández se comprometía a “ocuparse” de que Héctor Martínez Sosa, el esposo de Cantero, obtuviera las pólizas de seguro de la Cancillería, el ex presidente alcanzó uno de sus picos de malhumor y tensión y dio una explicación vaga buscando justificar su intervención, argumentó que efectivamente llamó al entonces canciller Santiago Cafiero para advertirle que “algún pícaro” quería quedarse con los contratos de seguros.
¿Un problema de cajas con La Cámpora?
El teléfono celular de María Cantero, la secretaría de Fernández, contiene una conversación con el expresidente del 24 de mayo de 2023. Allí hablan sobre las pólizas que pretendía su marido, el broker de seguros Héctor Martínez Sosa, apodado Hecky. En la conversación la mujer llama al expresidente, “Jefe”.
— María Cantero: Hola Jefe como estas?
— Alberto Fernández: Todo bien
— Cantero: Tengo un problema están sacandole Cancillería a Hecky (su marido) están nombrando otro productor. Hecky va a hablar con Juan Manuel. Ya le sacaron algunas cuentas… La Cámpora armar broker. Pero Cancillería son nuestros.
La mujer entonces le reenvió a Fernández un mensaje de su marido donde le señala que “ingresó en Provincia ART una carta de designación de Cancillería a favor de NET Broker. La firma Pablo Delgado, de la Secretaría de Coordinación y Planificación Exterior”.
Alberto Fernández respondió: “Ya me ocupo”.
Por esas tres palabras le preguntó su defensora Mariana Barbitta y el fiscal Carlos Rívolo.
El expresidente explicó: “Faltaba muy poco tiempo, nueve u ocho meses para dejar el gobierno, y me anoticio de que en la Cancillería querían cambiar al asesor de seguros. Un caso muy parecido al de la ANSES. Entonces lo llamé al Canciller, y le pregunté si tenía algún problema con los seguros, porque estaban pidiendo un cambio de asesor. ´Yo no pedí nada´, me dijo el Canciller, que era Santiago Cafiero. Y le dije ‘fijate, porque algún pícaro debe estar queriendo hacer un negocio’.
Luego, Alberto Fernández argumentó que “el negocio era cambiar el asesor de seguros cuando nunca habían tenido un problema, para sacar alguna ventaja”.
Pero el fiscal Rívolo insistió sobre el punto. Fernández volvió a la carga: “Como pueden ver, en el chat habla sola María Cantero; y la única respuesta que obtiene es un lacónico ‘ya me ocupo”. El ‘ya me ocupo’ consistió en llamar al Canciller y preguntarle si había algún problema con el seguro de Provincia ART. Le advertí que algún pícaro estaba queriendo nombrar algún asesor de seguros, y que tenga cuidado que no sea una maniobra en la que alguien pretendiera sacar ventaja. Ese es el sentido de lo que hablé y del ‘ya me ocupo””.
Fernández contra Ercolini
Fernández criticó a Ercolini. Dijo que la indagatoria es nula y que Fernández mismo lo recusó en un trámite que está a estudio de la Corte Suprema. “No quiero que se interprete que, con esta declaración, yo estoy avalando el decrépito decreto que ordenó este llamado a indagatoria. Hay un segundo punto que quiero poner de relieve. No considero imparcial a este juez -dijo Alberto Fernández-. El juez y yo sabemos por qué no existe imparcialidad de su parte, y está escrito en mi presentación”.
Pero esos momentos de tirantez, que se extendieron hasta el final de la audiencia estuvieron matizados por otros en los que primó la calma. “Fue un electrocardiograma con picos de máxima tensión”, dijo una fuente que tuvo acceso a la audiencia. De hecho las cosas terminaron nuevamente tensas al final cuando Alberto Fernández dejó un escrito y el juez le dijo “téngase presente”. El expresidente respondió: “Espero que además lo lea”. A lo que Ercolini le dijo: “¿La referencia es que usted cree que el juzgado no lee?”. Y Alberto Fernández contestó un lacónico: “Sí”, según el acta de la audiencia”.
Ignorante en materia de seguros
Fernández, que fue Superintendente de Seguros de la Nación durante 6 años, insistió en que nunca se interesó en asuntos de pólizas de seguros del Estado. “Jamás en mi vida, nadie me consultó nada en materia de seguros”. Alberto Fernández explicó el origen del decreto 823 que obliga a contratar con Nación Seguros. Dijo que su decreto fue el que “acabó con el sistema de cartelización corrupta que aseguraba los bienes del Estado”.
Alberto Fernández reconoció su cercanía con Héctor Martínez Sosa, el esposo de su secretaria. “He tenido siempre una relación de afecto; pero jamás pedí a nadie que un seguro del estado pase a través de sus manos o lo tomen a él como asesor de seguros. Héctor Martínez Sosa me conoce y conoce mi rigidez en ese tema. En mis cuatro años de mandato no creo haberlo visto o haber hablado con él más de cuatro o cinco veces, y siempre hablamos de cuestiones sociales, nunca de cuestiones de su negocio, que desconozco”.
Mencionó que no cree que sea delito conocerlo. “Cuando yo llegué al mercado de seguros, como Superintendente, Martínez Sosa era el broker más grande de Argentina, y hoy debe serlo, es una empresa que tiene más de cincuenta años, la inició su padre. Tuvo seguros con el estado en todos los tiempos y con todos los gobiernos. Debo confesar que Martínez Sosa se quejaba de que le iba mejor con Macri que conmigo, cosa que me enaltece”, afirmó con su audacia reconocida.
Comments